miércoles, 4 de enero de 2017


ESCUELA DE ESPECTADORES
SESIÓN DE ELECCIÓN DE LAS MEJORES OBRAS DEL AÑO  2016

Era el último lunes de mes, sesión habitual de la escuela de espectadores, 29 de noviembre, cierre del año y sesión donde se decidiría cual seria elegida como la obra del año, había fuertes candidatas, opiniones divididas, la sesión prometía ser interesante.
            Los miembros empezaron a llegar a la biblioteca del CEDOAL segundo piso del espacio Patiño en la Av. Ecuador esquina Belisario Salinas en Sopocachi,  desde las 19 horas, abrazos, risas, planes navideños y de finde año, y algunos comentarios sobre el año teatral preparaban el ambiente.
            Reunidos la mayoría; nunca van todos a la vez, en eso y otros aspectos no parece escuela, tal vez debería llamarse amigos espectadores, seria mas acorde; empieza la charla, se recuerda las obras que se vieron en el año, un listado que provoca evocaciones, una gusto por un motivo, otra por otro, otra fue polémica; y empiezan las opiniones, se empieza a formar un consenso, este año hay que evaluar por categorías, con el FITAZ y esos puentes culturales que tendió con visitas de compañías extranjeras, se han visto varias obras extranjeras que merecen valoración aparte, y también se han visto buenas obras infantiles, amerita otra mención especial.
            Se eligió el sistema de votación por categorías, con voto sustentado, genera algunas miradas y sonrisas, dará lugar al debate, la esencia que caracteriza a la escuela de espectadores.
            Un cafecito previo, la mayoría se sirve, refrescara la garganta y ayudara a evaluar, un sorbo de café es ideal para esas pausas, necesarias.
            Resulta elegida la mejor obra del año “Los Rubiecitos” de Laura Derpic, por su novedosa propuesta dramatúrgica que hace una critica constructiva a la educación nacional, fruto de una investigación detallada y que plantea una conclusión que la falta de mar no es la causa de nuestros problemas, no solamente eso, se consensua; su escenografía vintage también resulto llamativa, es una obra para niños pero no solo para niños, las actuaciones fueron buenas, se noto el trabajo escénico, la dirección de Laura Derpic fue buena, el director es la mano invisible del teatro, se nota en la obra, y el espectador se siente involucrado al ser partícipe del análisis post presentación, un buen toque de Laura Derpic.   
            Como segunda obra seleccionada fue “Momo”, de la compañía teatral Octáfono, adaptación de la novela de Michael Ende La Historia sin Fin, se apreció su planteamiento de radioteatro en vivo, un género que redescubrió la directora Wara Cajias con éxito, nos cuestiona sobre el disfrute y el valor del tiempo, de lo lúdico, símbolo de libertad y de su avasallamiento por la materialidad actual, la cual extrañamente permitimos, con buenas actuaciones y voces, porque los actores también cantan, entre las que destacó María Teresa Dal Pero en un papel complejo y logrado, además de los otros personajes que también interpreta; la puesta en escena juega con lo filosófico y lo profundo, una muy buena obra, en la que el espectador se siente interpelado.      
La tercer obra seleccionada fue “Play” de la compañía Aywiña Teatro, que en un reducido espacio de dos metros cuadrados de escenario, seis actores pudieron recrear con un lenguaje corporal bien trabajado y con un soporte musical bien seleccionado, clásicos del cine en escena, en una forma de teatro contemporáneo lúdico bien logrado, permite ser espectadores y divertirse al reconocer las obras, incluye al público de manera divertida.     
            La mención especial de obras internacionales fue para “Io provo volare” de la compañía italiana Berardo Casolari por su texto universal de volar buscando el mundo y encontrarlo en el lugar de donde se partió, con un humor diferente, una actuación impecable y una propuesta estética musical y lumínica envolvente que utiliza a la iluminación como otro personaje.          
            Este año, que se analizaron dos obras mensuales, se pudo ver varias obras infantiles y buenas, la mención especial de teatro infantil fue para el “Coloradito de aplomo” de la compañía de Marionetas X-Uma Teatro, con Sergio Rios dirigiéndola,  que plasma una investigación sobre el fenómeno histórico y social que ha sido la guerra del pacífico, y así como el coloradito que pierde una pierna, perdimos el mar  y así y todo como él podemos soñar en la realidad de volver al mar, en un lenguaje infantil que narra con alegorías este hecho histórico determinante para nuestro país.
            Terminada la sesión se compartió un vino de honor, la intención común de continuar con la labor de disfrutar y aprender una forma mas completa de apreciar obras teatrales en cartelera, seguir creciendo y disfrutando juntos de este arte el próximo y próximos años.

La imagen puede contener: 5 personas, personas sentadas e interior

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