Alfred Villegas Lazo y Karina Humérez (miembros de la Escuela de Espectadores de La Paz)
Hay hechos históricos que no deben sucumbir a las sombras del olvido porque deben permanecer en la memoria, es el leitmotiv de Aywiña Teatro y Tabla Roja para llevarnos a esa época de miedos, abusos y luchas que fue la dictadura, la de Barrientos, cualquier dictadura, todas. De la mano de Elena, nos lleva a su infancia en la mina, al viaje de su padre, su búsqueda, la guerrilla del che, la resistencia minera, la masacre de San Juan de 1967 y al drama de la separación familiar que lleva a todos por diversos caminos hasta llegar incluso a la desaparición.
El grupo de jóvenes actores de teatro físico, logran momentos mágicos de virtualismo artístico, nivelando ciertos desniveles actorales, resultado de la dirección colectiva de la obra; que con una escenografía y vestuario minimalista apuesta por la expresividad del lenguaje corporal y las situaciones; la música acompaña en charango la trama, en el tiempo y lugares evocados, pero el músico en atuendo originario en escena generó disrupción en su presentación inicial, Queda la expectativa como ahora que la obra va cobrando vida propia, plasman ese elemento en la presentación en el Desnivel.
Nos lleva en un viaje al pasado a quienes vivieron algo parecido allá por los 80s, 70s y 60s de nuestra Bolivia y despierta la memoria colectiva de quienes no habían ni nacido en ese momento, una obra que deberia verse para no perder la memoria.
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