jueves, 19 de octubre de 2017

NOVECENTO , SOLO EL MAR
Por Alfred Villegas Lazo


Un niño es abandonado sobre el piano de un barco trasatlántico, un rudo marinero enternecido lo adopta y así Novecento crece en el mar, compartiendo sus labores con su afición osmótica a la música, que al crecer y por sus largas horas de práctica  lo hace famoso, hasta confrontarse frente al teclado con el mejor pianista del mundo hasta ese entonces “el inventor del jazz”, del que sale triunfante y consagrado, es la contemporánea y retadora puesta en escena que Daniel Aguirre nos trae con diferentes personajes por él encarnados, con una deliciosa música de jazz - una de sus pasiones – que ambienta los viajes por el mundo de Novecento,  uno de esos viajes que es una alegría y disfrute compartir y acompañar.

            Una muy buena puesta en escena del poema Novecento del reputado escritor italiano contemporáneo Alessandro Baricco, escrita en 1994, obra que también ha sido llevada al cine como “La Leyenda del Pianista en el Océano” de 1998, en él que por la atmosfera envolvente de su historia, entre luces y cambios musicales con una notable plasticidad actoral y física Daniel Aguirre nos hace volar con esa estética que ha desarrollado con los años como espectadores-actores entre lo real y lo onírico, lo alegre y lo triste, lo físico y lo espiritual  en esas dicotomías cuestionantes sobre esa búsqueda “tan de todos” a través de nuestros sueños, que se tornan a veces quimera, a veces dulce realidad, sobre nuestras raíces, nuestros afectos, nuestro oscuro exilio interior, que con una mirada perdida plasma Novecento “porque en nuestros ojos puede verse todo lo que hemos visto y también todo lo que veremos“.         

No hay comentarios:

Publicar un comentario