Por Alfred Villegas Lazo y
Karina Humerez Rios
Una adaptación de la obra teatral
¨TAPE¨ del estadounidense Stephen Belber de
1999 en un espacio elegido expresamente para la presentación, la CASA
HERMANOS MANCHEGO en el tradicional barrio de Sopocachi. Ambientada en un dormitorio común donde puedes sentarte
en los laterales del escenario y detrás de la cama, lo cual le da un toque especial,
permitiendo una cercanía inusual con el espectador.
La
obra nos habla de tres personajes relacionados entre sí por un acontecimiento
del pasado que desde diferentes perspectivas marcó la historia de todos y que
convertido en un “secreto” determina el desarrollo de la trama. Esteban regresa a La Paz después de mucho tiempo y se
reencuentra con su amigo
de colegio, Dido, ambos se reúnen en la habitación de un hostal y comienzan a resolver
conflictos que quedaron sin solución, con un cuestionamiento de Dido desde su fracaso
a la culpabilidad de Esteban.
Dido, un bombero, en realidad un dealer de cocaína, encarnado por Mauricio Toledo, nos
muestra un personaje conflictivo, manipulador y fuerte, que lleva la acción teatral
en muy buen ritmo de suspenso y tensión, se encuentra y luego confronta a su
amigo Esteban, un premiado director de cine interpretado
por Leonel Fransezze, con una verdad que lo carcome, el que le haya
quitado al amor de su vida, Sara, en una madura y sexi interpretación de Mariana Vargas, como una abogada que actualmente
trabaja en el Ministerio Público, quien llega luego a la reunión en la que se
revela el secreto que los une, lo que pasó en la fiesta de graduación, parte
del cual se encuentra registrado en una grabación, que dispara el epílogo “REC”.
La obra
dirigida por Fernando Arze y producida por Guille Sainz, ha presentado
un logrado formato de producción y promoción cinematográfico que busca interesar
e intrigar al público con saltos temporales y dramáticos, mantiene un buen
ritmo de suspenso y atención en el espectador, propiciado por el espacio
teatral, muy, muy cercano a la acción, en una innovación refrescante en nuestro
medio. Aunque la temática de la culpa del pasado resulta un poco ajena al contexto
social habitual presentando ciertos anacronismos dramatúrgicos como el utilizar
un casette para grabar el secreto y que un arrepentimiento real con secretos
tan guardados es un proceso cognitivo que conlleva más tiempo y tarda mucho más
en manifestarse porque nuestras culpas no pueden ser exorcisadas tan rápidamente
y sin expiación, porque como dice Sara “Si realmente lo sientes, deberías
estar dispuesto a afrontar las consecuencias”.





